BIENVENIDO 2011!

FELIZ REGRESO A TODOS LOS QUE INTEGRAN LA COMUNIDAD CLEMENCISTA. DIOS BENDIGA TODOS LOS PLANES Y PROYECTOS QUE HEMOS DISEÑADO PARA QUE NUESTRAS QUERIDAS ESTUDIANTES CONTINUEN SU PROCESO DE FORMACIÓN. LOS INVITAMOS, ESPECIALMENTE, A PARTICIPAR EN EL BLOG CON REFLEXIONES, COMENTARIOS, LOGROS ALCANZADOS AL COMPARTIR LAS REFLEXIONES EN EL SALÓN DE CLASE.

jueves, 26 de febrero de 2009

LUZ PARA EL CAMINO

Hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre caminaba por sus oscuras calles sin luna, llevando una lámpara de aceite encendida. En determinado momento, se encontró con un amigo, quien lo miró y se dio cuenta que era Guno, el ciego del pueblo. Y le dijo: - ¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves... Entonces el ciego le respondió: - Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi... No solo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan también servirse de ella. Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para sí y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite. Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil... Muchas veces en vez de alumbrar, oscurecemos mucho más el camino de los demás... ¿Cómo? A través del desaliento, la crítica, el egoísmo, el desamor, el odio, el resentimiento... Que hermoso sería si todos ilumináramos los caminos de los demás, comenzando por aceptar nuestra propia oscuridad, que es la mejor forma de dar inicio a la búsqueda de la verdadera luz.

PARA REFLEXIONAR

Nos encontramos iniciando una época del año que nos invita a reflexionar y analizar nuestra vida y proponer, de manera personal, los cambios que necesitamos para ser mejores día a día.

1. ¿En que situaciones del curso he sido luz para la solución de una dificultad? 2. ¿En qué ocasiones oscurecemos el camino de nuestras compañeras? 3. ¿En qué momentos en que pude ser luz en mi curso y no lo hice? 4. ¿Cuáles son las personas que habitualmente son luz en nuestras vidas? 5. ¿Cuáles son los defectos que con más frecuencia nos convierten en oscuridad?

viernes, 20 de febrero de 2009

CUARESMA 2009


Miércoles de Ceniza
La puerta para iniciar el CAMINO a la PASCUA

EL JUEZ Y LOS PRESOS
Un juez iba a liberar a un preso de la cárcel, por lo que hizo pasar a uno por uno a una "entrevista" con él para ver quien merecía ser liberado.
Al preguntar al primero la razón de su encarcelamiento, éste le dijo:
-"Estoy aquí porque me calumniaron y me acusaron injustamente".

Llamó al segundo y éste contestó:
-"Estoy aquí porque dicen que robé, pero es mentira".
De esta forma fueron pasando todos los presos y se declaraban inocentes. Hasta que llegó el último que dijo:
-"Estoy aquí porque maté un hombre. Hirió a mi familia y perdí el control. Por eso lo maté. Hoy me doy cuenta que hice mal y estoy muy arrepentido".

El juez se levantó y dijo:
-"Voy a liberar a este último preso".

Todos se quedaron perplejos y dijeron:
-"Pero, por qué lo vas liberar a él?"
El juez contestó:
-"El castigo es para los que esconden sus faltas. La misericordia para los que las reconocen y se arrepienten".

No escondamos nuestras faltas delante de Dios, no tiene caso, aceptemos nuestros errores y tratemos de mejorar cada día, tratando de mejorar aquello en lo que hemos fallado. De esta forma podremos aspirar a la misericordia del "juez".

REFLEXIÓN PERSONAL

1. ¿Por qué en este tiempo especial de cuaresma se nos invita a reconocer nuestras faltas?


2. ¿Te es fácil reconocer tus errores ante las personas?


3. ¿Qué te llama la atención de la historia anterior, por qué?


4. ¿En algún momento has experimentado el perdón de Dios?


5. ¿Eleva a Dios una oración con tus propias palabras, escríbela e ilústrala con una imagen apropiada.



ORACIÓN PARA CUARESMA
Padre nuestro, que estás en el Cielo, durante esta época de arrepentimiento, ten misericordia de nosotros. Con nuestra oración, nuestro ayuno y nuestras buenas obras, transforma nuestro egoísmo en generosidad. Abre nuestros corazones a tu Palabra, sana nuestras heridas del pecado, ayúdanos a hacer el bien en este mundo. Que transformemos la oscuridad y el dolor en vida y alegría. Concédenos estas cosas por Nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

lunes, 16 de febrero de 2009

EL POZO



Un hombre cayó en un pozo, y no podía salir.
Una persona subjetiva pasó y le dijo: “Lamento que estés allí abajo”.
Una persona objetiva pasó y le dijo: “Era lógico que alguien se iba a caer en ese pozo”.
Un fariseo pasó y le dijo: “Sólo las personas malas caen en pozos”.
Un matemático calculó cuán profundo era el pozo.
Un periodista quería la historia exclusiva sobre la caída en el pozo.
Un inspector de Hacienda quiso saber si estaba pagando impuestos por el pozo.
Un vendedor dijo: “No has visto nada si no has visto mi pozo”.
Un predicador de plagas y castigos dijo: “Te mereces el pozo”.
Un científico observó: “El pozo está en tu mente”.
Un psicólogo dijo: “Tu padre y tu madre son los culpables de que estés en el pozo”.
Un optimista dijo: “Las cosas podrían ser peores”.
Un pesimista dijo: “Las cosas se pondrán peores”.
...
Un hombre compasivo no dijo nada, y le sacó del pozo.

REFLEXIÓN
Invitar a las estudiantes a compartir su reflexión: ¿Qué actitud suelo tomar yo?


ORACIÓN
Dios que nos guías,
Vivifica tu Santo Espíritu en nuestros corazones y mentes
Para que podamos seguir lo que es correcto,
Guíanos para que podamos saber
Qué camino escoger y cuál rehusar,
Qué conducta reclamar y cuál rechazar,
Qué acción tomar y cuál evitar.
Ilumina nuestras mentes,
Purifica nuestros corazones,
Fortalece nuestra voluntad,
Y guíanos para vivir como fieles seguidores/as de Jesús
Todos los días de nuestra vida. Amén

lunes, 9 de febrero de 2009

LAS CARGAS DEL PASADO: LOS DOS MONJES
Un día dos monjes, un maestro y su alumno regresaban a su templo y llegaron a la orilla de un río donde se encontraron con una hermosa mujer, ella estaba llorando porque no había un puente, y no podía cruzar al otro lado, temerosa porque el río había crecido y la corriente era fuerte.
Uno de los monjes, el maestro, se ofreció amablemente "Si quieres te podemos cargar hasta el otro lado del río". Así que los dos hombres juntaron sus manos, la levantaron entre los dos y la cargaron hasta el otro lado del río. Cuando llegaron al otro lado, la bajaron y ella siguió su camino.
Los monjes siguieron su camino en silencio, después de varias horas, el maestro se percata de la actitud contrariada y distraída de su alumno, y le pregunta: -"¿QUÉ CORRE POR TU MENTE? ¿tE HA SUCEDIDO ALGO?, después de un rato, dijo: "¡Mira mi ropa, está toda sucia por haber cruzado esa mujer por el río, que ni siquiera nos dió las gracias!. Y mi espalda todavía me duele por haberla cargado. Siento que se me está acalambrando." El primer monje simplemente sonrió y asintió con su cabeza.
Un poco más adelante, nuevamente el alumno se quejó otra vez, "Mi espalda me duele tanto, y todo es porque tuvimos que cargar a esa loca mujer para cruzar el río! No puedo seguir adelante por el dolor." El maestro miró a su alumno, que ya estaba tirado en el suelo quejándose y le dijo: "¿Te has preguntado por qué yo no me estoy quejando?
El maestro con aire divertido, le contesta: "Tu espalda te duele porque todavía estás cargando a la mujer. Yo a ella la bajé cuando cruzamos el río y tú sigues llevando su peso sobre tus hombros".
MORALEJA
Deja las cargas de tu pasado en la otra orilla del río, no sigas cargando con ellas. Nos sucedió lo que sucedió para crecer en nuestra vida.
REFLEXIONA:
1. ¿Te ha sucedido lo mismo que al confundido alumno de esta historia?
2. ¿Con qué actitudes inicias este nuevo año?
3. ¿Qué debes dejar atrás para alcanzar tus metas?
4. ¿Qué significa para ti perdonarse?
5. ¿Qué situaciones de tu historia familiar debes perdonar, olvidar, sanar? ¿Por qué lo debes hacer?

lunes, 19 de enero de 2009

LA TALLA DE MADERA


En cierta ocasión, un chico muy joven acudió a un Templo y le pidió a un anciano que le enseñase la sabiduría. Después de hablar con él un rato, el anciano decidió ponerlo a prueba antes de aceptarlo como discípulo. Señaló en dirección a un árbol que había frente al Templo y dijo:
— Jovencito, tú quieres aprender, pero yo he de ausentarme del Templo durante un año. ¿Podrías tallar ese árbol y hacerme una estatua mientras estoy fuera?
— Naturalmente, Maestro –contestó el chico.
El Maestro le entregó un cuchillo pequeño y le pidió que se pusiera a trabajar y que fuese amable con los otros discípulos. Luego partió.
Como el joven quería aprender de este famoso Maestro, fue muy paciente y lo hizo todo perfecta y cuidadosamente. Le llevó el año entero terminar una talla de dos metros y medio. Cuando regresó el Maestro, el joven estaba orgulloso y contento de haber realizado algo que sin duda le haría ganar la confianza del Maestro.
Para su sorpresa, éste miró la talla, meneó la cabeza y dijo:
— Esta estatua no tiene el tamaño que yo había pensado en principio. ¿Podrías hacerla más pequeña? He de volver a ausentarme del Templo para predicar y no volveré hasta dentro de otro año.
El chico, decepcionado, dio muestras de cierto malestar. Sin embargo, como quería aprender de este gran Maestro, accedió, tras lo cual se marchó al sacerdote. Aunque sintiéndose molesto en su interior, el joven intentó reducir el tamaño de la talla. Durante los tres primeros meses de trabajo no cesó el malestar en su mente, y notaba que había perdido el afán de perfección. Durante los otros tres meses sólo logró más sentimientos de malestar y la estatua no le salía bien.
Entonces se dio cuenta de algo y pensó: “Lo que realmente quiero es aprender, y ya que el único modo de aprenderlo es realizando este trabajo, más vale que lo haga lo mejor que pueda y además disfrute haciéndolo”.
A partir de ese momento empezó a recobrar su paciencia y su entusiasmo. Después de otros tres meses ya podríamos decir que disfrutaba casi cada minuto pasado esculpiendo aquella obra artística. Al terminar el año había hecho una hermosa estatua de tan sólo noventa centímetros. Y lo más importante, había aprendido a enfrentarse a sí mismo.
Poco después de terminar su trabajo regresó el Maestro al Templo. Vio el trabajo y dio muestras de contento, pero dijo:
— Aunque está bien hecho el trabajo, es todavía más grande de lo que había esperado, ¿podrías intentar de nuevo reducir su tamaño?
Para sorpresa del Maestro, el joven respondió afirmativamente con voz contenta. El rostro del muchacho reflejaba su paciencia y el placer con que se enfrentaba a su tarea. Y el Maestro se ausentó de nuevo.
Por tercera vez se puso el joven a tallar, pero esta vez pensó como hacer que la estatua no sólo fuese hermosa, sino que pareciese tener vida. A ello dedicó toda su atención y esfuerzo. Había aprendido a disfrutar con lo que estaba haciendo, y el año no se le hizo largo. Cuando el Maestro regresó de su viaje, el joven le entregó la estatuilla de unos ocho centímetros: la mejor escultura en madera que uno pueda imaginar.
El joven había pasado la prueba de fuerza de voluntad, paciencia, perseverancia y lo más importante de todo, la de actitud frente al aprendizaje.
No cabía duda de que sus estudios serían un éxito, porque había aprendido a vencer al más duro y fuerte de los enemigos: él mismo.
(Popular chino)

REFLEXIÓN


1. ¿Con qué aspectos de tu vida puedes comparar el cuento?
2. ¿Maestros y estudiantes, Qué valores debemos cultivar para iniciar este nuevo año?
3. ¿Puedes trazarte UN COMPROMISO para tallar tu vida en este nuevo año? Escríbelo y revísalo cada vez que termines un período académico.

lunes, 10 de noviembre de 2008

EL HOMBRE VELA


Había una vez un hombre llamado ¨Vela¨ que, cansado de las tinieblas y oscuridad que le rodeaban su existencia, se quiso abrir a la luz. Ese era su deseo, su ambición: ¡recibir luz!. Tener luz.
Un día, ¨la luz ¨ llegó con su presencia contagiosa y lo iluminó, lo encendió y Vela, se sintió feliz por haber recibido la luz que había vencido las tinieblas y le daba seguridad a su corazón.
Pero muy pronto se dio cuenta de que el haber recibido la luz, constituía no sólo una alegría, sino también una fuerte exigencia. Sí, tomó conciencia de que para que la luz perdurara en él, tenía que alimentarle desde el interior, tenía que derretirse a diario, tenía que consumirse permanentemente.
Entonces poco a poco fue sintiendo alegría, aunque sufría un poco. Iba entendiendo que su misión era consumirse para poder prestar el servicio de la luz y aceptó con fuerte conciencia su nueva vocación.
Es verdad que a ratos pensaba que hubiera sido más cómodo no haber recibido la luz, pues en vez de un diario derretirse, su vida hubiera sido un ¨estar ahí¨ tranquilamente.
Y hasta tuvo la tentación de no alimentar más la llama, de dejar morir la luz, para no sentirse tan molesto, para no tener que estar atendiendo a las personas que lo buscaban para que diera luz.
También se dio cuenta de que en el mundo, existen muchas corrientes de aire que buscan apagar la luz. Y a la exigencia que había aceptado, de alimentar la luz desde el interior se unió la llamada fuerte a defender la luz de ciertas corrientes de aire que circulan por el mundo.
Más aún, su luz le permitió mirar más fácilmente a su alrededor y darse cuenta de que existen muchas velas apagadas: unas porque nunca habían tenido la oportunidad de recibir la luz, otra por miedo a derretirse ... y las de más allá porque no pudieron defenderse de algunas corrientes de aire. Y se preguntó muy preocupado ¿Podré yo encender otras velas?

Y pensando descubrió su vocación de apóstol de la luz.
Entonces se dedicó a encender velas, de todas las características,
tamaños y edades, para que hubiera mucha luz en el mundo.
Cada día crecía su alegría y su esperanza porque en su diario consumirse,
encontraba por todas partes velas:
Velas viejas
Velas hombres

Velas mujeres
Velas jóvenes
Velas recién nacidas


REFLEXIÓN

Próximas a finalizar este curso es importante que dediques parte de tu tiempo para hacer una autoevaluación.
1. Reconoce LOS MOMENTOS en los que has dido LUZ u OSCURIDAD en tu casa y colegio.
2. ¿Qué propósitos puedes plantearte para culminar este curso?

3. Retomando palabras del cuento anterior qué significa para ti la frase: "hay que derretirse a diario, hay que consumirse, para ser luz?


viernes, 7 de noviembre de 2008

Reflexión Noviembre 4


LA PREGUNTA MÁS IMPORTANTE

Durante mi segundo semestre en la Escuela de Enfermería, nuestro profesor nos tomó un examen sorpresa. Yo era una estudiante consciente y leí rápidamente todas las preguntas, hasta que llegué a la última: ¿Cuál es el nombre de la mujer que limpia la escuela?
Seguramente esto era algún tipo de broma. Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Ella era alta, cabello oscuro, como de cincuenta años, pero… ¿Cómo iba a saber su nombre?
Entregué mi examen, dejando la última pregunta en blanco. Antes de que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta contaría para la nota del examen.
-Absolutamente-, dijo el profesor. En sus carreras ustedes conocerán muchas personas. Todas son importantes. Ellos merecen su atención y cuidado, aunque sólo les sonrían y digan: -¡Hola!-
Yo, nunca olvidé esa lección.
¡Ah, y también aprendí que su nombre era Dorotea…

Respeta a cada ser humano que conozcas,
Todos somos únicos e importantes.

REFLEXIONEMOS:
1.¿Qué es el respeto?
2. ¿Quién merece respeto?
3. ¿Hemos observado en el colegio situaciones de irrespeto hacia los demás?
4. ¿Si es así, esto sucede en tu salón de clase?
5. ¿Cómo puedes contribuir al mejoramiento de estas situaciones?