PILOSAS 17
Mariana era una niña caprichosa y engreida. Creia tener derecho a todo lo que se le antojaba. Le perteneciera o no.
También creia ser la más hermosa, la más inteligente, la mejor de todas las niñas. Por esa razón pensaba que todos deseaban estar con ella, jugar con ella y pasar el tiempo con ella. Y por esa razón debían estar sumamente agradecidos.
También podía contestar de mal modo sin pedir disculpas o bulrlarse de los demás sin medir las consecuencias. Como cuando uno de sus amigos se cayó y ella en lugar de ayudarlo se largó a reir.
Un hada que pasó justamente en ese momento y vio lo que sucedía, decidió darle una lección. Mariana debería aprender las palabras mágicas. El hada tocó con la varita a sus amigos y ellos rápidamente se cansaron de su actitud veleidosa y decidieron no salir más a jugar con ella al parque. Se quedaron detrás de la reja en el jardín de sus casas.
Mariana salió y nos lo vio. Le sorprendió que no salieran a buscarla. Y justo a ella que garantizaba la diversión y estaba estrenando cicla nueva color rosa tornasol.
!Qué tontos!, pensó y salió a dar vueltas al rededor de la manzana.
Al pasar por la reja vio a todos sus amigos disfrutando debajo de un árbol. Entonces, les dijo: "tengo una bicicleta nueva. Pero los amigos no la escucharon. Ella volvió a grita más fuerte: !Ey! aquí estoy. !Soy yo! Pero los amigos parecían estar sordos.
Volvió preocupada a su casa, y le pidió a su mamá una muñeca. -Quiero una muñeca Barbie con vestido de playa. El hada también tocó con su varita a los papás de Mariana.
- Pero si tienes veinte muñecas. Juega con esas, respondió la mamá.
- Ya te dije que quiero una vestida de playa.
- Pues no, respondió la mamá por primera vez, ya que nunca le había negado nada.
Mariana se pescó una rabieta, se tiró al piso pataleando. Pero su madre hizo oidos sordos hasta que se calmó.
Se encerró en su habitación a estudiar la lección del día siguiente. Y la aprendió a la perfección para dejar a todos boquiabiertos.
Pero el hada madrina también había tocado con la varita mágica a la maestra y a los compañeros.
Cuando llegó el momento de tomar la lección, la maestra pidió que levantaran las manos y Mariana la levantó rápidamente y dijo: !Yo, yo, yo! La maestra parecía no verla, ni escucharla. Todos los que levantaron la mano fueron dando su lección. Mariana se daba vueltas de rabia en el pupitre.
Volvió a su casa muy triste. Jamás le había pasado algo así. Y no sabía cómo hacer para superar esa dificultad. Pensó y pensó sin encontrar la solución al problema que la afectaba.
Mientras dormía, el hada se le apareció en sueños y le enseñó la importancia de las palabras mágicas: !PERDÓN, GRACIAS, POR FAVOR!
Al día siguiente, Mariana le pidió PERDÓN a su mamá por la rabieta y le dio las gracias por la nueva bicicleta.
Fue a visitar a sus amigos y les pidió POR FAVOR, que abrieran las rejas del jardín de sus casas para jugar con ellos y sus amigos la dejaron pasar. Luego les dio las GRACIAS por invitarla. Luego le pidió PERDÓN a uno de sus amigos por haberse reido cuando se cayó dolorido en el piso, y él la perdonó.
En el colegio, pidió POR FAVOR, le permitieran dar la lección y la maestra la felicitó.
DIALOGANDO CON MI PROFESORA Y COMPAÑERAS
1. ¿En el colegio han sucedido situaciones como las del cuento?
2. ¿Yo he actuado en alguna ocasión como Mariana?
3. ¿He tenido valor para PEDIR PERDÓN cuando he actuado mal con alguna persona?
4. ¿Qué beneficios trae cuando una persona es capaz de utilizar las palabras mágicas?
BIENVENIDO 2011!
FELIZ REGRESO A TODOS LOS QUE INTEGRAN LA COMUNIDAD CLEMENCISTA.
DIOS BENDIGA TODOS LOS PLANES Y PROYECTOS QUE HEMOS DISEÑADO PARA QUE NUESTRAS QUERIDAS ESTUDIANTES CONTINUEN SU PROCESO DE FORMACIÓN.
LOS INVITAMOS, ESPECIALMENTE, A PARTICIPAR EN EL BLOG CON REFLEXIONES, COMENTARIOS, LOGROS ALCANZADOS AL COMPARTIR LAS REFLEXIONES EN EL SALÓN DE CLASE.
domingo, 13 de junio de 2010
domingo, 30 de mayo de 2010
EL LIO DE LA CLASE DE CIENCIAS
Pilosas 15
El profesor de ciencias, don Estudiete, había pedido a sus alumnos que estudiaran algún animal, hicieran una pequeña redacción y contaran sus conclusiones al resto de la clase. Unos hablaron de los perros, otros de los peces, otros de los caballos o los peces, pero el descubrimiento más interesante fue el de la pequeña sofía:
-He descubierto que las moscas son unas gruñonas histéricas-dijo segurísima.
Todos sonrieron, esprando que continuara. Entonces Sifía siguó contando:
- Estuve observando una mosca en mi casa durante dos horas. Cuando volaba tranquilamente, todo iba bien pero en cuanto encontraba algún cristal, la mosca empezaba a zumbar. Siempre había creido que ese ruido lo hacían con las alas, pero no. Con los prismáticos de mi papá miré de cerca y vi que lo que hacía era gruñir y protestar: se ponía tan histérica, que era incapaz de cruzar una ventana, y se daba de golpes una y otra vez; pom! pom! pom!, Si solo hubiera mirado a la mariposa que pasaba a su lado, habría visto que había un hueco en la ventana... la mariposa incluso trató de hablarle y ayudarle, pero nada, allí seguía proptestando y gruñendo.
Don Estudiete les explicó divertido que aquella forma de actuar no tenía nada que ver con los enfados, sino que era un ejemplo de los distintos niveles de inteligencia...
Y así fue como se armó el gran lío de la clase de ciencias.
Sucedió que un montón de papás protestaron porque a sus hijos.. les habían puesto entre los menos inteligentes de los animales! según comentaron los niños, porque no hacían más que protestar, y no escuchaban a nadie.
Y aunque don Estudiete tuvo que hacer muchas aclaraciones y calmar unos cuantos padres, aquello sirvió para que algunos se dieran cuenta de que por muy listos que fueran, muchas veces se comportaban de forma bastante poco inteligente.
(Pedro Pablo Sacristán)
DEDICO TIEMPO PARA REFLEXIONAR
* ¿Suceden situaciones semejantes en mi vida escolar?
* Existen comportamientos en las personas, que nos hacen pensar que los hombres somos menos inteligentes que los animales?
* ¿Cómo ser mejores seres humanos?
El profesor de ciencias, don Estudiete, había pedido a sus alumnos que estudiaran algún animal, hicieran una pequeña redacción y contaran sus conclusiones al resto de la clase. Unos hablaron de los perros, otros de los peces, otros de los caballos o los peces, pero el descubrimiento más interesante fue el de la pequeña sofía:
-He descubierto que las moscas son unas gruñonas histéricas-dijo segurísima.
Todos sonrieron, esprando que continuara. Entonces Sifía siguó contando:
- Estuve observando una mosca en mi casa durante dos horas. Cuando volaba tranquilamente, todo iba bien pero en cuanto encontraba algún cristal, la mosca empezaba a zumbar. Siempre había creido que ese ruido lo hacían con las alas, pero no. Con los prismáticos de mi papá miré de cerca y vi que lo que hacía era gruñir y protestar: se ponía tan histérica, que era incapaz de cruzar una ventana, y se daba de golpes una y otra vez; pom! pom! pom!, Si solo hubiera mirado a la mariposa que pasaba a su lado, habría visto que había un hueco en la ventana... la mariposa incluso trató de hablarle y ayudarle, pero nada, allí seguía proptestando y gruñendo.
Don Estudiete les explicó divertido que aquella forma de actuar no tenía nada que ver con los enfados, sino que era un ejemplo de los distintos niveles de inteligencia...
Y así fue como se armó el gran lío de la clase de ciencias.
Sucedió que un montón de papás protestaron porque a sus hijos.. les habían puesto entre los menos inteligentes de los animales! según comentaron los niños, porque no hacían más que protestar, y no escuchaban a nadie.
Y aunque don Estudiete tuvo que hacer muchas aclaraciones y calmar unos cuantos padres, aquello sirvió para que algunos se dieran cuenta de que por muy listos que fueran, muchas veces se comportaban de forma bastante poco inteligente.
(Pedro Pablo Sacristán)
DEDICO TIEMPO PARA REFLEXIONAR
* ¿Suceden situaciones semejantes en mi vida escolar?
* Existen comportamientos en las personas, que nos hacen pensar que los hombres somos menos inteligentes que los animales?
* ¿Cómo ser mejores seres humanos?
sábado, 15 de mayo de 2010
LA GRAN MANSIÓN
Pilosas 14
Había una vez un campesino que con gran esfuerzo y mucho tiempo construyó una grande y confortable mansión. Cierto día salió para un largo viaje y se la dio a sus cuatro hijos para que vivieran en ella.
El primer hermano que entró en la casa ocupó todas las habitaciones del piso de arriba para él mismo. La primera hermana que entró tomó todas las habitaciones de abajo para ella.
Los dos tuvieron largas discusiones y argumentaciones porque cada uno quería toda la casa para si mismo. Cuando el segundo hermano y la segunda hermana llegaron, ya no quedaban habitaciones libres para ellos.
"Como soy muy amable", dijo el primer hermano al más joven, "te dejaré una de mis habitaciones si realizas todo el trabajo en el campo y cultivas todos los alimentos".
"Yo también soy muy amable", dijo la primera hermana a la más joven, "así que yo te daré una de mis habitaciones
si cocinas siempre, limpias la casa y lavas la ropa".
Por supuesto, las habitaciones eran las más pequeñas entre las muchas de la gran mansión, pero el
hermano y la hermana más pequeños no tenían otra opción si querían un tejado sobre sus cabezas. Por eso trabajaban todo el día cultivando el campo, cocinando, limpiando y lavando. Ellos sabían que esto no era lo que su padre hubiera querido para ellos cuando construyó la gran y confortable mansión, porque él quería a sus cuatro hijos de la misma manera. Pero el trabajo era tan duro que estaban demasiado cansados para quejarse a su hermana y a su hermano mayores.
Cuando la hermana mayor vio que la más joven cogió catarro porque su ropa era fina y estaba gastada, ella le dijo: "te daré mi abrigo negro que se me ha quedado pequeño. Seguro que mi padre estará satisfecho de mi amabilidad".
Después de muchos meses, un día, cuando nadie le esperaba, el campesino llegó a la mansión.
.... TERMINAR EL CUENTO
Había una vez un campesino que con gran esfuerzo y mucho tiempo construyó una grande y confortable mansión. Cierto día salió para un largo viaje y se la dio a sus cuatro hijos para que vivieran en ella.
El primer hermano que entró en la casa ocupó todas las habitaciones del piso de arriba para él mismo. La primera hermana que entró tomó todas las habitaciones de abajo para ella.
Los dos tuvieron largas discusiones y argumentaciones porque cada uno quería toda la casa para si mismo. Cuando el segundo hermano y la segunda hermana llegaron, ya no quedaban habitaciones libres para ellos.
"Como soy muy amable", dijo el primer hermano al más joven, "te dejaré una de mis habitaciones si realizas todo el trabajo en el campo y cultivas todos los alimentos".
"Yo también soy muy amable", dijo la primera hermana a la más joven, "así que yo te daré una de mis habitaciones
si cocinas siempre, limpias la casa y lavas la ropa".
Por supuesto, las habitaciones eran las más pequeñas entre las muchas de la gran mansión, pero el
hermano y la hermana más pequeños no tenían otra opción si querían un tejado sobre sus cabezas. Por eso trabajaban todo el día cultivando el campo, cocinando, limpiando y lavando. Ellos sabían que esto no era lo que su padre hubiera querido para ellos cuando construyó la gran y confortable mansión, porque él quería a sus cuatro hijos de la misma manera. Pero el trabajo era tan duro que estaban demasiado cansados para quejarse a su hermana y a su hermano mayores.
Cuando la hermana mayor vio que la más joven cogió catarro porque su ropa era fina y estaba gastada, ella le dijo: "te daré mi abrigo negro que se me ha quedado pequeño. Seguro que mi padre estará satisfecho de mi amabilidad".
Después de muchos meses, un día, cuando nadie le esperaba, el campesino llegó a la mansión.
.... TERMINAR EL CUENTO
sábado, 24 de abril de 2010
Pilosas 12 Pascua
"Dos pájaros estaban muy felices sobre el mismo árbol, que era un sauce. Uno de ellos se apoyaba en una rama en la punta más alta del sauce; el otro estaba más abajo, donde comenzaban a separarse las ramas.
Después de un rato, el pájaro que estaba en lo alto dijo para romper el hielo:
- !Oh, qué bonitas son estas hojas tan verdes!
El pájaro que estaba abajo lo tomó como una provocación y le contestó cortante:
-¿Pero estás cegato? ¿NO ves que son blancas?
Y el que estaba arriba, muy molesto, contestó: _ !Tú eres el que está cegato! !Son verdes!
Y el otro, desde abajo, con el pico hacia arriba, respondió: _Te apuesto las plumas de la cola a que son blancas. Tú no entiendes nada!
El pájaro de arriba notaba que se iba enfandando, y sin pensarlo dos veces, se precipitó sobre su adversario para darle una lección.
El otro no se movió. Cuando estuvieron cercanos, uno frente a otro, con las plumas de punta por la ira, tuvieron la lealtad de mirar los dos hacia la misma dirección antes de comenzar el enfrentamiento.
El pájaro que había venido de arriba se sorprendió:
!Oh, qué extraño! !Fíjate que las hojas son blancas!
E invitó a su amigo: _Ven hasta arriba adonde yo estaba antes.
Volaron hacia la rama más alta del sauce y esta vez dijeron los dos a coro:
-!Fíjate que las hojas son verdes!
COMPROMISO:
Preguntamos a las estudiantes qué compromisos les gustaría tomar para entender mejor a los demás y elegir uno entre todas para la semana. Solicitar alguna estudiante voluntaria para que escriba en un cartel el compromiso del grupo y lo peguen en lugar visible, para evaluar al finalizar el segundo período.
Después de un rato, el pájaro que estaba en lo alto dijo para romper el hielo:
- !Oh, qué bonitas son estas hojas tan verdes!
El pájaro que estaba abajo lo tomó como una provocación y le contestó cortante:
-¿Pero estás cegato? ¿NO ves que son blancas?
Y el que estaba arriba, muy molesto, contestó: _ !Tú eres el que está cegato! !Son verdes!
Y el otro, desde abajo, con el pico hacia arriba, respondió: _Te apuesto las plumas de la cola a que son blancas. Tú no entiendes nada!
El pájaro de arriba notaba que se iba enfandando, y sin pensarlo dos veces, se precipitó sobre su adversario para darle una lección.
El otro no se movió. Cuando estuvieron cercanos, uno frente a otro, con las plumas de punta por la ira, tuvieron la lealtad de mirar los dos hacia la misma dirección antes de comenzar el enfrentamiento.
El pájaro que había venido de arriba se sorprendió:
!Oh, qué extraño! !Fíjate que las hojas son blancas!
E invitó a su amigo: _Ven hasta arriba adonde yo estaba antes.
Volaron hacia la rama más alta del sauce y esta vez dijeron los dos a coro:
-!Fíjate que las hojas son verdes!
COMPROMISO:
Preguntamos a las estudiantes qué compromisos les gustaría tomar para entender mejor a los demás y elegir uno entre todas para la semana. Solicitar alguna estudiante voluntaria para que escriba en un cartel el compromiso del grupo y lo peguen en lugar visible, para evaluar al finalizar el segundo período.
sábado, 17 de abril de 2010
LAS TRES HORMIGAS
Pilosas 11
Una mañana iba la hormiga pequeña por un camino cuando se encontró una miga de pan.
- !Qué bien! - pensó.
Me la llevaré al nido para comer pan este invierno.
Cuando ya la tenía cogida, oyó que alguien le gritaba.
- !Deja ese pan que es mío! !Yo lo he visto primero!
Era una hormiga de otro hormiguero que también agarró el pan y comenzó a estimar en la otyra dirección.
Una estiraba hacia aquí, la otra hacia allá, y claro está, el pan ni se movía. Por fin dejaron el pan y comenzaron a darse bofetadas.
- !Es mío!
- !No, es mío!
Y no paraban de pelearse.
Cuando ya se habían repartido unas cuantas bofetadas, llegó una tercera hormiga, vió la miga de pan y quiso cogerla, pero las otras dos la vieron y le dijeron:
- !Alto ahí! Deja ese pan que es nuestro -dijo una.
- Eso es, y si quieres pan, tendrás que pelearte con nosotras - dijo otra.
- ¿Pelearme yo? -exclamó la tercera hormiga.
NO tengo ningunas ganas de pelearme. Yo lo único que quiero es comer. ¿ Por qué no nos partimos el pan en tres?
-¿Partimos el pan? Pero si era para mí sola, .. -dijo la primera hormiga.
- No es verdad, era para mí -dijo la segunda hormiga.
-Lo veis? Así no habrá forma de entenderse -exclamó la tercera hormiga. Más vale que nos lo partamos ahora, que solo somos tres y no que esperemos a que venga otra hormiga.
-Mira, en eso tienes razón -dijeron las dos primeras de acuerdo.
Así que se partieron el pan y sacaron un poco de queso que llevaban y hasta un porrón de vino.
Y suerte que decidieron comérselo, si no, a estas horas todavía estarían discutiendo.
(Bibliografía: Laurreula Enric: Las tres hormigas. Editorial Teide. Barcelona 2003)
DIÁLOGO DIRIGIDO:
1. Es interesante que las chicas dramaticen una situación similar al cuento, pero tomando realidades vividas al interior del aula de clase.
2. ¿Somos personas mediadoras para solucionar dificultades o alcontrario atizamos con nuestras palabras o acciones las discusiones o rencillas que se presnetan en nuetsro medio escolar o familiar?
Una mañana iba la hormiga pequeña por un camino cuando se encontró una miga de pan.
- !Qué bien! - pensó.
Me la llevaré al nido para comer pan este invierno.
Cuando ya la tenía cogida, oyó que alguien le gritaba.
- !Deja ese pan que es mío! !Yo lo he visto primero!
Era una hormiga de otro hormiguero que también agarró el pan y comenzó a estimar en la otyra dirección.
Una estiraba hacia aquí, la otra hacia allá, y claro está, el pan ni se movía. Por fin dejaron el pan y comenzaron a darse bofetadas.
- !Es mío!
- !No, es mío!
Y no paraban de pelearse.
Cuando ya se habían repartido unas cuantas bofetadas, llegó una tercera hormiga, vió la miga de pan y quiso cogerla, pero las otras dos la vieron y le dijeron:
- !Alto ahí! Deja ese pan que es nuestro -dijo una.
- Eso es, y si quieres pan, tendrás que pelearte con nosotras - dijo otra.
- ¿Pelearme yo? -exclamó la tercera hormiga.
NO tengo ningunas ganas de pelearme. Yo lo único que quiero es comer. ¿ Por qué no nos partimos el pan en tres?
-¿Partimos el pan? Pero si era para mí sola, .. -dijo la primera hormiga.
- No es verdad, era para mí -dijo la segunda hormiga.
-Lo veis? Así no habrá forma de entenderse -exclamó la tercera hormiga. Más vale que nos lo partamos ahora, que solo somos tres y no que esperemos a que venga otra hormiga.
-Mira, en eso tienes razón -dijeron las dos primeras de acuerdo.
Así que se partieron el pan y sacaron un poco de queso que llevaban y hasta un porrón de vino.
Y suerte que decidieron comérselo, si no, a estas horas todavía estarían discutiendo.
(Bibliografía: Laurreula Enric: Las tres hormigas. Editorial Teide. Barcelona 2003)
DIÁLOGO DIRIGIDO:
1. Es interesante que las chicas dramaticen una situación similar al cuento, pero tomando realidades vividas al interior del aula de clase.
2. ¿Somos personas mediadoras para solucionar dificultades o alcontrario atizamos con nuestras palabras o acciones las discusiones o rencillas que se presnetan en nuetsro medio escolar o familiar?
domingo, 11 de abril de 2010
AYÚDAME QUE YO TE AYUDARÉ
Pilosas 11
Un día la mano izquierda le dijo confidencialmente a la mano derecha: - Mira, nosotras trabajamos todo el día, mientras el estómago no hace nada.
Las piernas escucharon y dijeron: - Tienes razón, nosotras también estamos cansadas caminando todo el día para comprarle alimentos al estómago y él sólo come sin hacer nada para conseguirlo.
La mano derecha gritó: - Hagamos huelga, no le demos ya comida al estómago. Que él se las arregle si quiere. Entonces habló el estómago: - Amigos, vosotros estáis pensando mal. Nuestros trabajos y aptitudes son muy
diferentes, pero la
verdad es que dependemos muchísimo los unos de los otros.
Las manos le gritaron: - Cállate! esos son los argumentos de un vago. Desde ahora no vas a comer nada, absolutamente nada.
Pasaron unos días.
- !Ay, qué mal me siento!
- Yo también, no sabes, lo cansado que me siento...
Las piernas se quejaron: - Nosotras apenas si nos podemos mover. Y todas las partes del cuerpo decían lo mismo. Todas se sentían desfallecer.
Entonces el estómago habló:- Yo también me siento debil, si me alimentais podré trabajar de nuevo y vosotros y yo nos sentiremos mejor.
Bueno, vale la pena probarlo.
Y las piernas con mucha dificultad llevaron el cuerpo a la mesa, las manos cooperaron y con la cuchara, metieron la comida a la boca.
Al poco rato, las manos dijeron: Ya nos sentimos mejor. Y todos los miembros fueron diciendo lo mismo.
Entonces comprendieron que todos los miembros del cuerpo deben cooperar siq uieren conservarse con buena salud y armonía. Y el estómago comprendió que él depende del trabajo de todos los miembros y que debe repartir por igual con los miembros, todo lo que a él le llegue.
PREGUNTATE:
¿Qué haces por tu curso, por tu familia, por tu país, Colombia?
Un día la mano izquierda le dijo confidencialmente a la mano derecha: - Mira, nosotras trabajamos todo el día, mientras el estómago no hace nada.
Las piernas escucharon y dijeron: - Tienes razón, nosotras también estamos cansadas caminando todo el día para comprarle alimentos al estómago y él sólo come sin hacer nada para conseguirlo.
La mano derecha gritó: - Hagamos huelga, no le demos ya comida al estómago. Que él se las arregle si quiere. Entonces habló el estómago: - Amigos, vosotros estáis pensando mal. Nuestros trabajos y aptitudes son muy
diferentes, pero la
verdad es que dependemos muchísimo los unos de los otros.
Las manos le gritaron: - Cállate! esos son los argumentos de un vago. Desde ahora no vas a comer nada, absolutamente nada.
Pasaron unos días.
- !Ay, qué mal me siento!
- Yo también, no sabes, lo cansado que me siento...
Las piernas se quejaron: - Nosotras apenas si nos podemos mover. Y todas las partes del cuerpo decían lo mismo. Todas se sentían desfallecer.
Entonces el estómago habló:- Yo también me siento debil, si me alimentais podré trabajar de nuevo y vosotros y yo nos sentiremos mejor.
Bueno, vale la pena probarlo.
Y las piernas con mucha dificultad llevaron el cuerpo a la mesa, las manos cooperaron y con la cuchara, metieron la comida a la boca.
Al poco rato, las manos dijeron: Ya nos sentimos mejor. Y todos los miembros fueron diciendo lo mismo.
Entonces comprendieron que todos los miembros del cuerpo deben cooperar siq uieren conservarse con buena salud y armonía. Y el estómago comprendió que él depende del trabajo de todos los miembros y que debe repartir por igual con los miembros, todo lo que a él le llegue.
"Todo lo que hagamos por los demás, en realidad, lo hacemos por nosotras mismas"
PREGUNTATE:
¿Qué haces por tu curso, por tu familia, por tu país, Colombia?
lunes, 5 de abril de 2010
CUENTO PARA LA PASCUA
Pilosas 8
Cierto día, la profesora queriendo saber si todos habían estudiado la lección solicitada, preguntó a los niños quién sabría explicar quién era Dios- Uno de los niños levantó el brazo y dijo: Dios es nuestro Padre, Él hizo la tierra, el mar y todo cuanto hay en ella; nos hizo como hijos de Él.
La profesora queriendo buscar más respuestas, fue más lejos y volvió a preguntar: Y ¿Cómo saben que Dios existe, si nunca lo han visto? el salón se quedó todo en silencio... Pedro, un niño tímido, levantó la mano y dijo: mi mamita me dijo que Dios es como el azucar que está dentro de la taza en medio de la leche que me da cada mañana. Yo no veo el azucar que está dentro de la taza de cafe con leche, pero si ella le saca el azucar, queda sin sabor. Así es Dios. Dios existe, y está dentro de nuestra vida, en medio de nocotros, no le vemos pero es quien le da sabor.
La profesora se sonrió y dijo: muy bien Pedro, yo les enseño muchas cosas pero tú me has enseñado algo más profundo que todo lo que yo sabía. Yo ahora sé que Dios es nuestro azucar y que está todos los días endulzando nuestra vida. Le dio un beso a Pedro, quedó sorprendida con al respuesta que recibió.
La sabiduría no está en el conocimiento, pero sí en la vivencia que tenemos de Dios en nuestras vidas, pues teorías existen muchas, pero dulzura como la de Dios no existe todavía ni en los mejores azúcares. Y les dijo: que tengan una feliz pascua de resurrección! Y no olviden de colocar "azucar en sus vidas".
DIÁLOGO Y REFLEXIÓN
1. ¿De qué manera celebramos la pascua en nuetsras familias? o es indiferente para nosotros la presencia de Dios en nuestro mundo?
2. ¿Somos conscientes de que Jesús está vivo en medio de nosotros?
3. Permitimos que Dios actúe por medio de nuestras acciones?
Cierto día, la profesora queriendo saber si todos habían estudiado la lección solicitada, preguntó a los niños quién sabría explicar quién era Dios- Uno de los niños levantó el brazo y dijo: Dios es nuestro Padre, Él hizo la tierra, el mar y todo cuanto hay en ella; nos hizo como hijos de Él.
La profesora queriendo buscar más respuestas, fue más lejos y volvió a preguntar: Y ¿Cómo saben que Dios existe, si nunca lo han visto? el salón se quedó todo en silencio... Pedro, un niño tímido, levantó la mano y dijo: mi mamita me dijo que Dios es como el azucar que está dentro de la taza en medio de la leche que me da cada mañana. Yo no veo el azucar que está dentro de la taza de cafe con leche, pero si ella le saca el azucar, queda sin sabor. Así es Dios. Dios existe, y está dentro de nuestra vida, en medio de nocotros, no le vemos pero es quien le da sabor.
La profesora se sonrió y dijo: muy bien Pedro, yo les enseño muchas cosas pero tú me has enseñado algo más profundo que todo lo que yo sabía. Yo ahora sé que Dios es nuestro azucar y que está todos los días endulzando nuestra vida. Le dio un beso a Pedro, quedó sorprendida con al respuesta que recibió.
La sabiduría no está en el conocimiento, pero sí en la vivencia que tenemos de Dios en nuestras vidas, pues teorías existen muchas, pero dulzura como la de Dios no existe todavía ni en los mejores azúcares. Y les dijo: que tengan una feliz pascua de resurrección! Y no olviden de colocar "azucar en sus vidas".
DIÁLOGO Y REFLEXIÓN
1. ¿De qué manera celebramos la pascua en nuetsras familias? o es indiferente para nosotros la presencia de Dios en nuestro mundo?
2. ¿Somos conscientes de que Jesús está vivo en medio de nosotros?
3. Permitimos que Dios actúe por medio de nuestras acciones?
FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN 2010
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